La búsqueda del Jesús histórico | Una guía de la investigación académica

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La búsqueda del Jesús histórico

El mundo académico, especialmente el de habla alemana e inglesa, divide la historia de la búsqueda del Jesús histórico en un modelo historiográfico de cuatro etapas. Este modelo consta de tres búsquedas independientes, con características y criterios diferentes, y de un periodo de receso o no búsqueda. La división, grosso modo, sigue el siguiente esquema:

  • Old Quest o primera búsqueda: 1774-1906
  • No Quest o ausencia de búsqueda: 1906-1953
  • New Quest o segunda búsqueda: 1953-1980
  • Third Quest o tercera búsqueda: 1980-presente

Esta división intenta esquematizar la historia de la investigación en torno al Jesús histórico, desde 1774 hasta nuestros días.

Old Quest o primera búsqueda

La búsqueda del Jesús histórico comenzó en Alemania con la llegada de la Ilustración. Entre los siglos XVIII y XIX aparecieron varias biografías de Jesús que buscaban separar al Jesús de la historia del Cristo de la fe. Se comenzaron a establecer criterios de historicidad para realizar una relectura de los Evangelios desde una perspectiva estrictamente racionalista y antidogmática.

Entre los años 1774 y 1906 tuvo lugar la primera búsqueda del Jesús histórico. La escuela alemana, culturalmente luterana, fue la protagonista incuestionable de esta primera etapa.

Hermann Samuel Reimarus fue el primero. En su obra, publicada póstumamente por su discípulo Gotthold Ephraim Lessing, Reimarus presenta a un Jesús de Nazaret muy involucrado política y socialmente en la realidad del Israel del siglo I. A él le siguieron autores de renombre como David Friedrich Strauss, Christian Hermann Weisse, Christian Gottlob Wilke y Johannes Weiss, quienes aportaron importantes avances en la búsqueda del Jesús histórico.

La Fuente Q

Christian Hermann Weisse y Christian Gottlob Wilke propusieron, a mediados del siglo XIX, la hipótesis de las dos fuentes. Su objetivo era explicar por qué algunos pasajes coinciden en Mateo y Lucas, pero no se encuentran presentes en Marcos. Para ello, postularon la existencia de una fuente anterior, conocida por Mateo y Lucas de manera independiente, pero no por Marcos. Unos años después, en 1890, Johannes Weiss sugirió bautizarla como la Fuente Q (de quelle, que en alemán significa «fuente»).

Hipótesis de las dos fuentes

Mateo y Lucas, cada uno por su lado, se basaron en Marcos y en la Fuente Q

A pesar de estos grandes aportes para la investigación, la antigua búsqueda (Old Quest) del Jesús histórico posee cierta mala propaganda en la historiografía debido a que, entre 1774 y 1906, muchos autores sensacionalistas se lanzaron a escribir sus propias biografías de Jesús. De este modo, la antigua búsqueda quedó desautorizada. Los análisis serios y rigurosos se mezclaron con creaciones literarias de bajo nivel, escritos novelescos y hasta estudios psicológicos en los que se cuestionaba la salud mental de Jesús.

El fracaso de la primera búsqueda

Todas estas biografías de Jesús llevaron a Albert Schweitzer a publicar, en 1906, una obra en la que analizó el estado de la cuestión y señaló varias deficiencias en los enfoques utilizados hasta ese momento. Según Schweitzer, las imágenes de Jesús de Nazaret producidas empleaban una metodología errónea y eran demasiado subjetivas. Además, Schweitzer fue muy crítico con las obras que alejaban a Jesús de su contexto judío. Su obra marcó el final de la primera búsqueda y dio inicio a un periodo de escepticismo.

Old Quest o primera búsqueda

Entre 1774 y 1906.

Aporta la hipótesis de las dos fuentes que da origen a la teoría de la Fuente Q y al criterio de testimonio múltiple.

Principales autores: Reimarus, Strauss, Weisse, Wilke y Weiss.

Finaliza en 1906 en un ambiente de escepticismo y fracaso.

 

No Quest o ausencia de búsqueda

La decepción generada tras la obra de Schweitzer dio paso a un receso en la búsqueda del Jesús histórico.

El principal representante de este periodo fue Rudolf Bultmann, que afirmó que es imposible conocer ningún hecho histórico acerca de Jesús de Nazaret. Para Bultmann, teólogo protestante alemán, el Jesús histórico no solo es inaccesible, sino irrelevante. Sostenía que el único Jesús digno de interés es el Cristo de la fe. 

New Quest o segunda búsqueda

A partir de 1953, los discípulos de Bultmann, teólogos alemanes afines al protestantismo, iniciaron lo que denominaron la New Quest o segunda búsqueda del Jesús histórico. 

La principal herramienta de estudio de la segunda búsqueda fue el criterio de desemejanza, que considera verosímil todo aquello que no coincide con el judaísmo de la época de Jesús. Este criterio fue introducido para satisfacer una agenda teológica específica y representó un retroceso en la investigación académica del Jesús histórico. El objetivo de los bultmannianos era dotar a Jesús de una esencia especial y única, alejada de su contexto y de su matriz judía.

Ernst Käsemann y Günther Bornkamm afirmaban que Jesús había rechazado la Torá y sus mandamientos. Este énfasis en la superioridad (o distinción) de Jesús en relación al judaísmo reduce a Jesús a un personaje totalmente desconectado de su entorno. La desconexion de Jesús de su contexto judío lo convierte en un personaje imposible.

New Quest o segunda búsqueda

Entre 1953 y 1980.

Aporta el criterio de desemejanza, lo que supone un retroceso en la búsqueda del Jesús histórico y lo aleja de su matriz judía.

Principales autores: Ernst Käsemann y Günther Bornkamm.

Finaliza en 1980 con la irrupción del mundo anglosajón en la investigación académica y el cambio de los criterios de historicidad.

Third Quest o tercera búsqueda

El uso inmoderado del criterio de desemejanza, marcado por un evidente interés teológico, generó un estancamiento en la investigación histórica. 

A partir de 1980 (quizás un poco antes) muchos académicos del mundo anglosajón comenzaron a interesarse por la búsqueda del Jesús histórico. Destacan en esta etapa los autores Ed Parish Sanders, John Paul Meier, Nicholas Thomas Wright y Gerd Theissen.

Una de las innovaciones de esta tercera búsqueda es su carácter interdisciplinar. La arqueología de Galilea se ha transformado en una de las principales herramientas para la comprensión del espacio en el que se movía Jesús y, por tanto, para la comprensión de Jesús. Asimismo, los autores de la tercera búsqueda ponen mucho énfasis en colocar a Jesús en su contexto y presentarlo como un judío de su época. Este criterio, conocido como el criterio de plausibilidad histórica, pretende redescubrir el origen judío de Jesús que intentaron eliminar los autores bultmannianos de la segunda búsqueda.

Los investigadores de la tercera búsqueda desarrollaron y utilizan nuevos y más rigurosos criterios de historicidad.

Nuevos criterios de historicidad

  • Patrones recurrentes: son temas o motivos que se repiten y que unidos arrojan una imagen congruente de los dichos y hechos de Jesús.  
  • Rechazo y ejecución: consiste en analizar qué dichos y acciones de Jesús encajan en el escenario en el cual es rechazado por las autoridades del Templo y posteriormente ejecutado por Roma.
  • Dificultad: los relatos más embarazosos para el autor de una fuente tienen más probabilidades de ser verídicos, puesto que el autor no tendría razones para inventarse eventos que le creasen dificultades o debilitasen su mensaje.
  • Plausibilidad histórica: aquellos eventos, dichos o pensamientos que encajan dentro del marco político, social y religioso de la Judea del siglo I tienen mayor probabilidad de ser verídicos que aquellos que no se adaptan a su contexto y son, por tanto, históricamente inverosímiles.

A diferencia de las dos primeras búsquedas, realizadas por protestantes alemanes, la tercera búsqueda ha visto una afluencia de estudiosos de todo el mundo.

Estado actual de la investigación

La tercera búsqueda continúa vigente en la actualidad. Y aunque existe un consenso académico sobre algunos aspectos básicos del Jesús histórico, las imágenes propuestas por los diversos autores difieren entre sí. Las interpretaciones primarias dibujan a Jesús como un profeta apocalíptico, un curandero, un activista social, un fariseo piadoso o un revolucionario.

El denominador común de todas las obras de la tercera búsqueda es la motivación por situar a Jesús, de una manera u otra, en el espacio geográfico y temporal en el que vivió: el Israel del siglo I.

Third Quest o tercera búsqueda

Entre 1980 y la actualidad.

Aporta un enfoque interdisciplinar y nuevos métodos de historicidad con el objetivo de redescubrir el judaísmo de Jesús.

Principales autores: Ed Parish Sanders, John Paul Meier, John Dominic Crossan, Nicholas Thomas Wright, Gerd Theissen, Daniel Boyarin y Amy-Jill Levine.

Continúa en nuestros dias.

Crítica al modelo de la búsqueda del Jesús histórico

Los académicos españoles Antonio Piñero y Fernando Bermejo se han mostrado especialmente críticos con este modelo historiográfico. Consideran que excluye los trabajos de investigación realizados en francés, castellano o hebreo al tener en cuenta, únicamente, las obras escritas en inglés o alemán. Argumentan, además, que la investigación nunca se detuvo, ni siquiera durante la supuesta No Quest, y que varias obras de la primera búsqueda, lejos de estar obsoletas, siguen siendo relevantes en la actualidad.


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